miércoles, 17 de diciembre de 2008


Tal vez lo que le haya faltado a la peña en los 11 años de existencia hubieran sido ejemplares como los que se muestran a continuación:


Y también, por qué no, un miembro que hubiera hecho historia, como el Bocha Maschio, aquí en su papel de jerarca nazi en la película "Los autos vienen marchando"...
El último animalito sacrificado a la parrilla. Un pequeño lechón de unos 15 kilitos, asesinado cobardemente de un balazo en el bocho por miedo a que la jabalí que lo había adoptado lastimara al sacrificante... un hecho bochornoso que sólo empañó la despedida de la peña.
Muchas manos participaron de la cocción: el Grande prendió el fuego y lo inició, Juan Carlos "Oreste" lo dio vuelta, el abajo firmante lo cortó. Y los que ya sabemos no hicieron nada de nada, como siempre...
Ceniza, con brazo corto haciendo un gesto que no se entiende... el pulgar lo señala a él, señala para el costado, para arriba... en fin, una señal incomprensible, seguramente aprendida en el Mossad...
El abajo firmante y el Grande. En la penúltima fecha de la peña. Como puede apreciarse, el Grande ya tenía la boca de costado, señal inconfundible de que había tomado demasiado...

jueves, 11 de diciembre de 2008

Algunos comensales



Los comensales dijeron presente a lo largo de toda la tarde-noche. Un habitué como Lucas no podía faltar. Su habano tampoco.


Polvorita, Orestes, la Lima Máximo, Cabeza de Chancho o Poronga, El tiranosaurio Ceniza, el Perro Sejo y un ausente con aviso por miserabilidad: el gallego, que había ido a Uruguay para ahorrarse 200 pesos en una bomba de agua.

La despedida de la Peña del Grande, en una noche inolvidable


La gente fue llegando temprano. La fecha así lo exigía. La última fecha. La despedida. El adiós.
La Peña del Grande. Un lugar para gente sin edad, o mejor dicho: que lleva la edad en el corazón y no en el documento.