El último animalito sacrificado a la parrilla. Un pequeño lechón de unos 15 kilitos, asesinado cobardemente de un balazo en el bocho por miedo a que la jabalí que lo había adoptado lastimara al sacrificante... un hecho bochornoso que sólo empañó la despedida de la peña.

Muchas manos participaron de la cocción: el Grande prendió el fuego y lo inició, Juan Carlos "Oreste" lo dio vuelta, el abajo firmante lo cortó. Y los que ya sabemos no hicieron nada de nada, como siempre...

Ceniza, con brazo corto haciendo un gesto que no se entiende... el pulgar lo señala a él, señala para el costado, para arriba... en fin, una señal incomprensible, seguramente aprendida en el Mossad...

El abajo firmante y el Grande. En la penúltima fecha de la peña. Como puede apreciarse, el Grande ya tenía la boca de costado, señal inconfundible de que había tomado demasiado...
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